El odontólogo nunca debe olvidar que atiende a pacientes que quieren ser tratados como a nosotros nos gustaría que nos trataran. Todo plan de tratamiento debe
cubrir las necesidades del paciente y esforzarse por devolver la salud general tan pronto como sea posible para no mermar su calidad de vida, utilizando los métodos de tratamiento que en conjunto
resuelvan las necesidades del paciente.Es importante que el odontólogo se pregunte si sus conocimientos y habilidades en las técnicas quirúrgicas son suficientes para beneficiar al
paciente. Tal capacidad se logra a través de la experiencia y práctica, lo principal es el conocimiento de la anatomía, patología, fisiología, y farmacología quirúrgica y radiográficas, debiéndose
contar con los recursos
eficaces de esterilización e instrumental adecuado para realizar procedimientos quirúrgicos así como la iluminación del sitio operatorio Si se tiene duda en alguno de estos puntos
deberá buscar el consejo y ayuda de un odontólogo con mas experiencia para beneficio del paciente.
El realizar un protocolo de control de infección requiere conocer los riesgos y las
medidas de protección necesarias, para reducir al mínimo el riesgo de transmisión entre paciente y odontólogo, con cada paciente debemos de seguir una rutina para la prevención de la infección y de la
infección cruzada. Todo el equipo odontológico debe contar con la inmunización contra el virus de hepatitis B (VHB) . Cuando un paciente reporta en su historia clínica que es portador del VIH o
del VHB
pueden ser tratados de forma rutinaria en el consultorio, pero cuando los pacientes VIH presentan manifestaciones orales de la enfermedad, deberán ser remitidos para su manejo en hospitales, la
confidencialidad siempre será respetada y debe cumplirse la obligación de atención. Ell negarse a tratar estos pacientes es ilógico, todos los días pasan por la
consulta portadores no diagnosticados de VIH sin ser detectados
Todo el personal debe conocer las vías de transmisión de las infecciones, los requisitos de esterilización y de control de
infecciones, así como el uso adecuado de ropa y equipo protector y el mantenimiento de las inmunizaciones al día.
La mejor protección que podemos brindar a nuestros pacientes y al equipo clínico
serán los métodos de esterilización y cuidado del instrumental.
La infección con microorganismos patógenos causa muchas enfermedades, y si se introducen en una herida quirúrgica existe grave
riesgo de infección local. El cirujano intenta evitar que ocurran utilizando técnicas asépticas y esterilizando los instrumentos y materiales empleados durante la operación.
El cirujano debe de
lavarse las manos en forma escrupulosa, es aconsejable un restregado manual de 3 minutos contados con el uso de crema detergente de hexaclorofeno, o un cepillo quirúrgico yodado para posteriormente colocar
los guantes estériles de látex.
La esterilización puede definirse como: la eliminación de todos los microorganismos de un objeto determinado y su arrastramiento verdadero.
La
desinfección: es la destrucción de los microorganismos patógenos en estado vegetativo o no esporulante.
Lo que se busca en cualquier acto quirúrgico en donde se penetre un tejido o haya contacto
con sangre o suero es la esterilización La boca sana siempre esta contaminada con microorganismos de muchos tipos, lo que la hace un medio séptico, algunos potencialmente patógenos, y es casi imposible
esterilizar la boca, pero si se puede reducir el riesgo con
los adecuados métodos de profilaxis 1 o 2 semanas antes del acto quirúrgico.
El lavado y esterilizado del instrumental
deberá ser escrupuloso teniendo que eliminar todos los desechos orgánicos
Pasos para lograr una esterilización de instrumental adecuada
· Lavado
de instrumental con agua y jabón, siempre con guantes y tomando individualmente cada instrumento para evitar accidentes en el proceso.
· Colocación de
instrumental en limpiador ultrasónico para eliminar desechos que no se pudieron remover.
· Colocar el instrumental en bandeja que contiene agente químico de
esterilización (glutaraldehido), durante 10 horas
· Enjuagar con agua el instrumental secar y embolsar
· Esterilización por
autoclave que esteriliza a 121º C, 15 libras por pulgada cuadrada de presión, mantenida durante 15 a 30 minutos
Medir la eficacia del equipo de esterilización es parte integral del control de
infección, y puede ser logrado mediante el uso constante de indicadores de mecanismos que miden la actividad biológica según las instrucciones del fabricante.